Érase una vez, en el pantano de dos corazones
No hizo falta magia de luna llena ni un beso de rana para saber que esto era real: solo hizo falta ser nosotros, un día a la vez, como Tiana construyendo su sueño ladrillo por ladrillo. Esta es nuestra pequeña Nueva Orleans, hecha de recuerdos.
Desliza para entrar al pantano
Capítulos de nuestro cuento
Cada gran historia de amor en Nueva Orleans empieza con un deseo... pero la nuestra se hizo realidad a base de escogernos, todos los días.
El día en que nuestros caminos se cruzaron, sin saberlo, empezaba una historia que ninguno de los dos había planeado y que hoy no cambiaríamos por nada.
Nervios, risas y esa sensación de que algo bueno estaba por comenzar.
Como en toda buena historia, la magia real no estuvo en un hechizo, sino en lo simple: una llamada, un mensaje de buenos días, aprender a construir algo juntos.
Catorce meses no son un final feliz, son apenas el primer capítulo de un cuento mucho más largo que quiero seguir escribiendo contigo, Johana.
Una carta para ti
Si esta fuera una película, aquí sonaría música de jazz suave y las luciérnagas se acomodarían justo detrás de ti para hacerte ver todavía más bonita, aunque la verdad es que no lo necesitas.
Llevamos 14 meses aprendiendo a construir algo real, sin varitas mágicas ni finales escritos de antemano, solo con ganas de intentarlo cada día. Gracias por reír conmigo, por acompañarme en los días buenos y por quedarte en los no tan buenos.
Como Tiana, tú también me enseñaste que las cosas bonitas se construyen con trabajo, paciencia y corazón. Y contigo quiero seguir construyendo, mes a mes, nuestra propia Nueva Orleans.
Gracias por 14 meses. Vamos por muchos más.
Kevin
Un deseo por cada mes
En el pantano, Ray decía que las luciérnagas son estrellas caídas que ya encontraron el amor de su vida. Atrápalas todas y descubre un mensaje.
Toca cada luciérnaga antes de que se esconda entre los nenúfares ✦
Para ti, mi princesa real
No necesitamos un beso de rana para nuestro final feliz, porque ya lo estamos viviendo.